Soñar es una de las actividades, involuntarias de nuestra vida, más misteriosa, interesante e inquietante.   Nuestra mente se llena de imágenes de experiencias,  sin límites de capacidades, distancias, lugares o espacio y que dan la sensación de portar un mensaje importante y necesario a interpretar y tomar en cuenta.

Desde la antigüedad y pasando por todas las civilizaciones, el ser humano se ha sentido intrigado y fascinado por el mundo onírico, sus imágenes  y mensajes.  Del mismo modo, el psicoanálisis ha dedicado grandes esfuerzos a estudiarlo.

La interpretación de sueños es un arte que sigue algunas pautas generales, que han ocasionado que proliferen multitud de libros del tema.    Sin embargo siempre queda la inquietud acerca de un significado más profundo y personal, porque hay simbolismos muy personales  y que tienen que ver con el particular contexto del consultante.

Tanto o más misteriosos  y sorprendentes son los:

Sueños  recurrentes: Sueños repetitivos en un período más o menos largo o a través de toda una vida.  Generalmente se trata de representaciones de situaciones o miedos que no se han enfrentado y que la mente sigue analizando y buscando explicación, mientras dormimos.

Sueños premonitorios personales: Algunas personas, en ocasiones y otras con frecuencia, sueñan con experiencias que vivirán próximamente, con mucha claridad o con imágenes que permiten reconocer la situación, una vez que sucede.  Generalmente se trata de situaciones importantes o que tienen algún grado de dificultad para la persona que sueña.

Sueños premonitorios colectivos: Previo a acontecimientos importantes, que abarcan un área geográfica amplia y que  involucra a mucha gente, suele suceder que varias de esas personas  sueñan lo mismo, con imágenes y símbolos más o menos parecidos.    Se han estudiad casos de algunos terremotos  y en especial el del colapso de las torres gemelas.   Imágenes de aviones chocando, incendios en edificios, o las mismas torres cayendo, eran comunes en los sueños, desde semanas antes o incluso un par de meses antes de lo ocurrido.

El seductor mundo de los sueños sigue intrigando al ser humano,  porque es una actividad que se escapa de nuestro control y que es necesario continuar estudiando, intuyendo y analizando, caso a caso, para su mejor interpretación y comprensión.